¿Cuál es el verdadero significado de la Solemnidad de la Ascensión del Señor?

Hombres de Galilea, ¿Por qué fijan la mirada en cielo? Aquel que han visto subir vendrá de la misma manera. Aleluya.

Con estas palabras comienza la antífona de la misa de hoy día de la Ascensión del Señor. Hombres de Galilea “Viri Galilei” Hoy la Iglesia canta y se alegra porque su Señor se eleva a la derecha de su Padre. Pero qué sentido tiene celebrar.

En esta pequeña reflexión me gustaría profundizar un poco en lo que dice la oración colecta de la misa de hoy: “vivir con la esperanza de reunirnos nuevamente con Cristo, nuestro jefe, en el cielo”. Este es el sentido de la solemnidad de hoy. El recordarnos que hacia el cielo estamos re-direccionados.

Hoy la Iglesia nos recuerda que, como miembros de su cuerpo, en el cual Cristo es la cabeza, estamos llamados a ir a donde nos presidió nuestro maestro. Nos da la esperanza de que como miembros suyos somos salvados por Cristo.

En sí, esta es la solemnidad en la que la Iglesia nos recuerda que Cristo nos llama a la perfección y en especial nos llamada vigilar.

Un segundo aspecto es que no solo la Iglesia se alegra hoy. Hoy se alegran toda la humanidad. Me dirás, ¿por qué? La respuesta es sencilla, uno de los nuestro ya llegó y está sentado a la derecha de Dios. Uno con cuerpo humano, glorificado, pero humano nos ha precedido. Esta no es una fiesta común de religiosidad, es una fiesta de la humanidad. Pues la humanidad entera fue llevada por Cristo al cielo.

Él nos devolvió nuestra primera vocación perdida por Adán, Hoy Cristo toma consigo nuestra débil humanidad y nos dice: “Levántate hermana mía, amiga mía hermosa mía, ya pasó el invierno…” Nuevamente el llamado del Señor repetido en los tiempos litúrgicos de la Iglesia de repite: Adviento: Ven Señor a salvarnos; Cuaresma: Ven a liberarnos y a llamarnos a la conversión; Pascua: ahora nos marca ya no una acción terminada sino una que vendrá y es el mismo Señor que nos dice: Ven a donde yo ya estoy.

Un tercer aspecto de la fiesta de hoy son las lecturas que la Iglesia nos propone. En la primera lectura vemos a los discípulos que admirados antes la aparición del Señor se postraron, pero con dudad. La duda pasa cuando Jesús les dice tranquilo, soy. Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Así se calma. Lo podríamos traer al hoy de nuestra vida. Muchas veces creemos que nuestros problemas son los más grandes y especial oramos, pero la duda pasa cuando el Señor aparece y nos dice: yo tengo el poder.

En la segunda lectura San Pablo nos recuerda qué es lo que Dios ha hecho con nosotros. Nos recuerda cuál es nuestra misión como cristianos y en especial nos recuerda que fuimos salvador por Cristo. Nos dice que Cristo es la cabeza y nosotros somos su cuerpo. Si la cabeza ha entrado en el cielo, también nosotros entraremos en él.

Al final lo más importante San Mateo al final de su evangelio. Nos recuerda que la solemnidad no queda en una fiesta solamente. Ahora lo importante es salir a la misión. Nos di vayan por el mundo y anuncien el Reino de Cristo. El discípulo verdadero es aquel que tiene la mirada en el cielo como la meta y aquí en la tierra se esfuerza por que todos conozca el mensaje de su maestro.

José Luis Martínez, L.C.

Religioso Legionario de Cristo. Nació en la ciudad de Santiago de Veraguas, Panamá. Ingresó a la congregación en junio de 2013.
Hizo su noviciado en Monterrey, México culminando en agosto de 2015. Realizó estudios en Humanístico y letras clásica en la Universidad Anahuac Puebla, México.
Cursa ahora Bachillerato en filosofía en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum en Roma. Además cursa un Master en Ciencia y fe en el mismo Ateneo.

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