La vocación al sacerdocio

¿Qué siente un joven cuando entra en el seminario?

Cuando un joven decide o siente el llamado al sacerdocio, muchas veces siente dudas de poner en la bandeja de plata su elección. Quizás experimenta que la elección cuesta y que no es fácil. Una llamada no es una certeza absoluta de la elección, es una respuesta al amor de Dios, signo del amor sacramental.

Al acercarse al seminario, el joven se acerca ya desde el inicio al altar de Dios. Siente que su corazón late más de lo normal, pues el nerviosismo le hace sentir en sí muchas cosas. El que se siente llamado experimenta el dolor del desapego a la familia, a los amigos, a la patria, a la madre, al Padre… Todo esto puede ser visto como un ambiente negativo: renunciar, dejar olvidar, pero en sí no es negativo, por el contrario, es muy positivo.

El llamado no debe ser visto por el joven como algo negativo, sino como algo diferente es cierto, pero asumido con mucha alegría. Siente así el deseo de la renuncia. Sabe que le esperan cosas grandes y que ahora no las ve claramente, pero siente que su corazón está llamado a algo más grande. No a las glorias de este mundo que pasa, sino a las glorias del cielo donde se encontrará con aquel que le ha llamado y le ha elegido como su siervo. Como padre, como madre, como hermano, como hijo, como amigo y como esposo.

Es una emoción grande al sentir en el corazón ese profundo llamado. Es una dulce voz no se escuchan con los sentidos, sino con el corazón. Es un susurro que solo cuando el joven está abierto a la gracia puede comprender. Siente una atracción en su corazón juvenil hacia una nueva aventura. No es la misma de antes, es la aventura de ser completamente de Cristo. Ya no es feliz con el celular o con un computador, no. Es feliz trabajando solo por Cristo. A lo mejor pasará como un desocupado o alguien que no tiene nada que hacer para el mundo. En realidad hace el mejor de los trabajos, sólo por Cristo.

José Luis Martínez, L.C.

Religioso Legionario de Cristo. Nació en la ciudad de Santiago de Veraguas, Panamá. Ingresó a la congregación en junio de 2013.
Hizo su noviciado en Monterrey, México culminando en agosto de 2015. Realizó estudios en Humanístico y letras clásica en la Universidad Anahuac Puebla, México.
Cursa ahora Bachillerato en filosofía en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum en Roma. Además cursa un Master en Ciencia y fe en el mismo Ateneo.

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